The first cut is the deepest

Antes de mas olvidos, subido a un caballo cabalgando a la cima de la pregunta, noto como trota sobre huesos calcinados y juguetes rotos. Reparo en los últimos cortes profundos que han saeteado con fortuna, entrando por agujeros que no se podían cerrar por haber dado el control a un demente o a un tipo embriagado de fortuna. Jugando a esa ruleta rusa en la ladera, con este jamelgo regalado, bien alimentado, viejo, bufando de sed y frio. 

Aun brioso, cafeinado, remonta un riachuelo que le lleva a un recodo donde se divisa una calle solitaria. Contra la pared de la fachada de esa calle una sombra de mujer escapa sin rubor, ni miedo, ni pena. Sombra desinteresada que no altera el camino aguas arriba. Bufa de nuevo, sube un poco mas, no hay duda que hay un corte en la piel que busca su origen, mas por esperanza que por ser cierto. No hay certezas en esto, podría ser tan lejano ese lugar que cuando llegara a la cima aun quedara otra cima de nuevo y tras llegar a esa otra se disipara otra y luego otra y otra. 

Pringa la luna de esos vientos que traen olor de barrio, de paseo en parque y un perro alrededor, o de un campo de zanahorias, o de un mordisco certero en la punta de la nariz, de café y bombones, donde mi caballo se ha deslizado en la fresneda a ramonear. Saliendo del bosque, sobrevuela un avión y su ruido despelleja el alma del jinete, sin mayor disculpa, aunque fuera que al cerrar los ojos, el jinete ve como se escribe en un espejo un relato ahogado por las prisas, pintado un te quiero con lápiz de labios, mas doloroso que el último o el primer latigazo. La estela de ese vuelo se queda en el aire desprendido, desenladrillado, desencajado, … como desvencijando el cajón de desastres que se quieren descolgar por el borde. Ahí asoman fotos de un largo etcétera de pierna rota preguntando sin respuesta, quebrada por Poca Cosa, una seta, y en la senda final donde el jinete encuentra el primer corte, se arrebuja el caballo contra una carpeta en su pecho, salta en un repecho de ojos claros, donde una sombra bajaba ya la montaña por el lado opuesto.

No comments: